02. octubre 2012 · 1 comment · Categories: Noticias · Tags: , ,

Crean un nuevo material a base de arena con el objetivo de filtrar y purificar el agua. Esta arena, desarrollada mediante nanotecnología, puede abaratar notablemente los costes de potabilización del agua y consigue niveles de pureza similares a los de los dispositivos de carbón activado que están ya a la venta.

Investigadores de la universidad de Rice en Houston (Estados Unidos) han desarrollado un material que mejora ostensiblemente el rendimiento de los sistemas de filtración basados en la utilización de arena. Estos mecanismos de purificación del agua, que se han utilizado desde hace milenios y que pueden parecer rudimentarios a día de hoy, cuentan con el total respaldo de instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los científicos han logrado recubrir las partículas de arena capa de una capa de óxido de grafito, un nanomaterial que mejora las propiedades de esta para eliminar el mercurio y las moléculas que dan color al agua. Examinando mediante un test las cantidades de mercurio en el agua, mientras la arena corriente se saturaba a los diez minutos, la capacidad de absorción de este metal pesado por parte esta arena de laboratorio se alargaba hasta superar los 50 minutos.

Este sistema de potabilización, que los científicos seguirán desarrollando, podría ayudar enormemente a conseguir una potabilización barata y viable del agua en los países en vías de desarrollo cuya población, que fácilmente superara los mil millones de personas, no tiene acceso a agua potable.

El Advanced Innovation Centre (AIC), situado en Viña del Mar, Chile, ha diseñado el Plasma Water Sanitation Center (PWSS), un sistema de purificación de agua que permite su producción a gran escala y a bajo costo.

Una solución al problema de acceso a agua potable por parte de los que menos tienen recursos, no solo en Chile, sino también en otras regiones del mundo.

 

« Un método simple, de bajo costo y con tecnología de punta para detectar mercurio y otros contaminantes en arroyos, ríos y peces ». Así describe un equipo internacional de científicos su nuevo sistema para atrapar sustancias tóxicas, que funciona como una especie de “nanovelcro”.

Los científicos estaban especialmente interesados en detectar mercurio. En su forma más común, el metil mercurio, se acumula a medida que se asciende en la cadena alimentaria, alcanzando sus niveles más altos en los peces depredadores como el atún y el pez espada.

« El problema es que las técnicas actuales para vigilar la presencia de mercurio son complejas y de costo elevado », señaló Francesco Stellacci, de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL). « Periódicamente hacemos pruebas en el agua potable, y si los niveles son aceptables, asumimos que se mantienen así entre un test y otro, pero el vertido industrial fluctúa ».

La nueva tecnología es fácil de usar, según sus creadores. Una tira de vidrio cubierta de una película de nanopartículas con diminutos pelos se sumerge en el agua. Cuando un ion, una partícula de carga positiva, como el metil mercurio o un ion de cadmio, se introduce entre dos pelos, éstos se cierran, atrapando el contaminante.

Un medidor de voltaje provee el resultado final. Cuantos más iones acaben atrapados, más electricidad será conducida. Así que para calcular el número de partículas atrapadas sólo se requiere medir el voltaje de la nanoestructura. Variando la longitud de los nanopelos los científicos pueden medir diferentes tipos de sustancias tóxicas. Stellaci señaló que el metil mercurio tiene propiedades que lo hacen muy fácil de atrapar sin que accidentalmente se adhieran otras sustancias.

Fuente: BBC Mundo, 10 de septiembre de 2012

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